La Tossa
Camiseta unisex de algodón orgánico inspirada en La Tossa, cima de 1.195 metros en Peñarroya de Tastavins, en el Matarraña turolense.
Medidas de la talla S
| Largo | 69 cm |
|---|---|
| Ancho | 49.5 cm |
| Largo de manga | 22.5 cm |
La altura también se gana en silencio.
La Tossa alcanza los 1.195 metros en el término de Peñarroya de Tastavins, dentro del Matarraña turolense. Se levanta en el ámbito montañoso de los Puertos de Beceite, en el extremo oriental del Sistema Ibérico, cerca del inconfundible relieve de las Peñas del Masmut.
Su altitud contenida no evita una ascensión completa. Barrancos, pinares, laderas pedregosas y repechos sostenidos se suceden desde las inmediaciones del pueblo. La exigencia nace de la distancia acumulada, el terreno irregular y una pendiente final que obliga a mantener el esfuerzo hasta la cumbre.
Una de las aproximaciones habituales comienza en el casco urbano de Peñarroya de Tastavins y sigue inicialmente el PR-TE 157 por el camino tradicional de la rogativa de Vallibona. Tras dejar atrás un peirón y los antiguos lavaderos, el sendero asciende hasta la Balsa de San Miguel, punto clave para internarse hacia La Tossa.
Desde la balsa, el itinerario cruza el barranco del Sauce y avanza por bosque antes de alcanzar el barranco de la Vuelta, también conocido localmente como barranc de la Volta o de les Rabosses. La senda remonta el cauce y sus laderas hasta un collado situado bajo la montaña.
El tramo decisivo rodea una franja rocosa y busca la vertiente norte. El sendero se vuelve más empinado y gana altura entre bosque y terreno quebrado. No presenta pasos de escalada en el itinerario reseñado, pero la inclinación, las irregularidades y la posible humedad exigen atención y paso firme.
La cima está señalada por un vértice geodésico y un buzón montañero. Desde este punto, el paisaje reúne las sierras del Matarraña, los relieves de los Puertos de Beceite y las paredes de conglomerado del Masmut, cuya presencia acompaña buena parte del recorrido.
La circular puede descender por la vertiente sur, enlazar con el Maset de Borla y aproximarse a las Peñas del Masmut antes de regresar a la Balsa de San Miguel. Bosques mediterráneos, viejas sendas y construcciones rurales mantienen visible la relación histórica entre estas montañas y sus habitantes.
Alcanzar La Tossa significa elevarse sobre un territorio de barrancos y masías sin abandonar su escala humana. Arriba espera una cima sobria: piedra, viento y el Matarraña extendido bajo los pies.